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domingo, 30 de octubre de 2016

La vela de Mujica está apagada. E investigada, por añadidura.

Durante el gobierno del expresidente José Mujica, el Fondes prestó US$ 43 millones a cinco empresas autogestionadas por sus trabajadores a pesar de que los informes técnicos eran negativos y sugerían fuertes debilidades de los proyectos.




De acuerdo con los informes de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), a los que accedió El País, se realizaron advertencias sobre los préstamos concedidos a Alas Uruguay (US$ 15 millones), Envidrio (US$ 10,5 millones), Funsacoop (US$ 6 millones), Pressur (US$ 6 millones) y Cootrapay (US$ 5,9 millones).

El más lapidario es el de Dyrus, cuyo nombre comercial es Alas Uruguay, hoy con las operaciones suspendidas por falta de rentabilidad debido a la escasa venta de pasajes. "Se derivan importantes debilidades y amenazas", concluía el informe elevado a la gerencia de la Unidad Técnica al que accedió El País.

Según se informa, de la proyección de los cinco primeros meses de funcionamiento ya se estimaban "desfasajes mensuales de US$ 0,5 millones a US$ 1,5 millones". En tanto, en la segunda parte del año se reflejaba una "estacionalidad" que agregaba nuevos desfasajes "en los meses ocho y nueve" de aproximadamente US$ 4 millones.

"Quedan latentes riesgos importantes, derivados justamente de la combinación de factores negativos, que han resultado inviables muchas empresas del sector. Con una escala muy restringida (tres aviones alquilados) y en una región con algunos años de una macroeconomía en declive por delante, se requiere un posterior justificativo de la razonabilidad del proyecto", señala el segundo informe de la gerencia de la unidad técnica del Fondes.

Además se advertía que en América del sur ya comenzaba el "aterrizaje" de las aerolíneas de bajo costo generando "no solo la guerra de precios", sino también de frecuencias y horarios. "Son condición necesaria las estrategias de bajo costo, lo que no es claro es que sea condición suficiente, dadas las ineficiencias a escala", agregaban.

El caso de la imprenta Pressur no es muy diferente al de Alas Uruguay. En 2013, la cooperativa había recibido US$ 6 millones del Fondo de Desarrollo (Fondes), sufrió distintas dificultades y no funcionó desde febrero de 2014. En marzo de 2015, el Banco República informó que tenía intención de rematar su maquinaria.

Los informes técnicos de Pressur indicaban varias dificultades, por ejemplo se relataba que "los vínculos de la gerencia con el sindicato eran por momentos conflictivos". Al momento de otorgar el préstamo, se daba cuenta que "la empresa estaba pasando por una transición difícil hace meses, debido fundamentalmente a las dificultades de exportación con Argentina".

Aunque se señalaba como positiva "la tecnología de punta" para el sector que utilizaba, el mayor problema que experimentaba era "el sobre endeudamiento, equivalente a casi tres veces y media el patrimonio". "Por tanto, se puede decir que no solo la empresa no sería capaz de sostener una situación mínimamente adversa respecto a sus acreedores, sino que además en sus proyecciones se presenta un calendario de cancelación de sus pasivos que no es viable", relataba la Unidad Técnica del Fondes.

Los informes sobre la viabilidad de Funsacoop (ex Funsa), empresa dedicada a la producción de neumáticos que recibió en junio de 2012 un préstamo de US$ 3.546.500 de parte del Fondes, daban cuenta que el proyecto era "viable y sustentable en sí mismo (...) pero no se aseguraba la viabilidad y sustentabilidad de la empresa en el tiempo". Además se hacía hincapié en la "falta de experiencia" que ponía en duda la sustentabilidad de la compañía.

Pese a ello, el préstamo se otorgó y en febrero de 2014 se concedió uno nuevo por US$ 2,5 millones, lo que totaliza US$ 6 millones concedidos por el Fondes. Para esta segunda concesión se tuvo en cuenta un acta de entendimiento firmada por Mujica y el presidente venezolano Nicolás Maduro donde se adjunta un cronograma de abastecimiento de neumáticos, lo que auguraba un 70% más de facturación esperada.

La cooperativa Envidrio recibió un total de US$ 10,5 millones del Fondes en tres préstamos (US$ 5,5 millones en 2012, US$ 3,5 millones en 2013 y US$ 1.5 millones en 2014). El análisis técnico, para el otorgamiento del primero señalaba que aunque el proyecto era "viable y sustentable" representaba "una carga excesiva para la empresa y por tanto no aseguraba el repago de deuda".

En tanto, la cooperativa Cootrapay (ex Paylana) —que cerró en agosto de 2016— recibió del Fondes un total de US$ 5.966.000, de los cuales US$ 3.650.000 fueron en 2012 y US$ 1.800.000 y otros US$ 516.000 en 2014. En el primer informe de la unidad técnica, ya se explicitaba que "la competencia con buenos préstamos y calidad de productos" eran "los puntos críticos". Asimismo, en el último informe de la Unidad Técnica se relataba que aunque se había logrado entrar en mercados como Brasil y Perú, "los pedidos estaban lejos de los mínimos que se desea llegar".

Pese a las debilidades, en todos los casos la Junta de Dirección del Fondes (dependiente de Presidencia) recomendó el otorgamiento de los préstamos.

"La vela prendida al socialismo" del expresidente José Mujica —el Fondes— creado en 2012, prestó un total de US$ 70 millones a la fecha y apoyó a 28 proyectos.

Días atrás, el diputado Gonzalo Mujica informó que votará la investigadora por los negocios con Venezuela y las pérdidas del Fondes y advirtió que no estaba dispuesto a pasar por alto que el organismo prestó US$ 70 millones, de los cuales US$ 65 millones fueron a pérdida. "Una institución debuta con estas pérdidas, ¿ y no vamos a investigar nada?".

viernes, 28 de octubre de 2016

Ecos de la muerte de un político transgresor

Lorena Molina y Regino López, coordinadores de Desarrollo Social y Cultura respectivamente en la Intendencia de Salto (por fortuna el diario avisa quiénes son, porque a diferencia del extinto expresidente Batlle estos señores solo son conocidos por sus parientes y correligionarios) realizaron este viernes un comunicado conjunto pidiendo disculpas por sus dichos en Facebook tras la muerte del expresidente Jorge Batlle.

Los jerarcas comunales salteños señalaron que sus opiniones "no condicen a la confrontación política y de las ideas" y señalaron que asumen "el compromiso de seguir trabajando por un Salto más inclusivo, como lo hemos venido demostrando siendo esto fiel reflejo de ello".

En otro comunicado publicado el jueves el gobierno departamental "lamenta profundamente las expresiones que en forma particular, algunos de sus integrantes realizaron a través de las redes sociales" y ratifica los dichos del intendente Andrés Lima y del secretario general Fabián Bochia, quienes anteriormente señalaron que "todos los salteños debemos respetar este momento de dolor y congoja para miles de uruguayos".

Los dichos de López y Molina iban en sentido contrario al pronunciamiento público de la Mesa Departamental del Frente Amplio, que se solidarizó con el Partido Colorado y reconoció la trayectoria del exmandatario

Pocas horas después de que se conociera la noticia de la muerte de Batlle, la señora Molina publicó en su cuenta de Facebook que el exmandatario era "un inepto intelectual" y "un político incapaz".
A dónde puede llevar la ceguera social y política, porque podrá o no haber gustado la personalidad un tanto irreverente del finado Batlle, pero que se le acuse de "inepto intelectual" a una de las mentes más brillantes del Siglo XX, sumado a "incapaz", ya es un agravio deleznable. Recordemos que condujo -como pudo, por cierto- al país contemporáneamente a la débacle argentina y brasileña de 2002, lo que constituye poco menos que una hazaña.

Más tarde López comentó en la misma red social que el exmandatario "mató Bella Unión", en referencia a la localidad de Artigas que se vio seriamente afectada por la crisis de 2002. También lo definió como "una lacra, una porquería que menos mal que murió" y agregó que "lo peor era que aún no han fallecido el expresidente Julio María Sanguinetti y otros más".
Flaco favor hace esta gente al partido de gobierno, que ha tenido en el expresidente Mujica Cordano al peor presidente que registra nuestra historia, dilapidando las arcas del estado con sus "velitas prendidas al socialismo" cuyos coletazos aún hoy, el presidente actual Tabaré Vázquez -del mismo partido al que pertenece Mujica- está tratando de subsanar en medio de palos en la rueda puestos por gente de la misma calaña que estos salteños poco dignos.

Jorge Batlle Ibáñez es parte de la Historia. Les guste o no, les haya gustado su estilo o no. Como Julio  Sanguinetti, dos veces presidente de la República y el primero electo democráticamente finalizada la dictadura. En cambio estos personajes de barricada trasnochada de un mayo francés seguirán siendo ignotos a causa de su estupidez y miopía, que es el único defecto que hace caer a los comparsas políticos que hacen de cabezudos al carro alegórico de un partido.

Desde la vereda de enfrente porque nunca lo voté, descanse en paz, don Jorge Batlle.

jueves, 27 de octubre de 2016

Cuando un verdadero estadista se retira del ruedo

por Adolfo Garcé



Quiero sumar esta página al merecidísimo tributo que le está brindando Uruguay a Jorge Batlle. Por respeto a lo mejor que nos dejó, quiero ser frontal, aunque en algunos pasajes lo que va a leerse pueda sonar políticamente incorrecto. Pero en su honor debo tomar el riesgo de remar contra la corriente, incluso corriendo el riesgo de no ser entendido. 

Es que así fue Jorge Batlle. 

Sincero, frontal, políticamente incorrecto, un experto a la hora de tomar riesgos y de manejar a contramano. Por eso mismo - y esto es lo primero que quiero señalar - no fue un político de manual. Los manuales dicen que los políticos deben ajustar su discurso a la tradición de su partido si quieren algún día poder liderarlos. Es obvio que Batlle no fue así. 

Es bien sabido que, luego de la muerte de su padre, Luis Batlle Berres (el tercer presidente de la dinastía), encabezó una impresionante transformación ideológica de su fracción (la Lista 15) que derramó a la corta, pero especialmente a la larga, sobre el resto del Partido Colorado. El PC de esa época era un partido enorme y diverso, casi tan poderoso y contradictorio como el Frente Amplio de nuestros días (diversidad y tamaño se correlacionan) 

Pero en los hechos, ese partido había sido el constructor de un Estado activo tanto en la promoción de la economía como en la protección de los más débiles. A partir de Jorge Batlle los colorados cambiaron prioridades e instrumentos: en el plano de los fines, pasaron a priorizar el crecimiento económico; en el de los medios, reemplazaron la "fe en el Estado" por una creencia igualmente intensa en la inteligencia del mercado. 

Dice el manual que el político que quiere llegar lejos tiene que subirse sí o sí a la ola de la opinión pública. Lo siento por nuestros manuales: Jorge Batlle nunca fue así. Tuvo desde siempre una inclinación incontrolable por predicar su verdad. Me he preguntado a menudo de dónde le vendría esa predisposición. 

Supongo que de ese hondo sentido de la responsabilidad que los colorados tanto reivindican y que, como resultará obvio, se hace sentir con especial intensidad en las familias como la suya, acostumbradas al ejercicio del poder. En todo caso, el paso del tiempo fue moderando su discurso. Dicen los que lo conocieron mejor, que al comienzo de su carrera política - durante la década de 1960 - era tan brillante que lucía pedante. A partir de 1985 su estilo fue mutando. Nunca perdió ni el brillo ni la propensión a la sinceridad de los primeros tiempos, pero sí se despojó de lo que podía tener de arrogante ganando en capacidad de empatía y en cercanía con los electores.

Fue así, remando contra la corriente pero aprendiendo a "cantar la justa" de otra manera ("me gusta la gente", decía brillantemente la canción que lo acompañó durante su campaña electoral en 1999), que a la larga alcanzó su telos, aquello para lo que nació y vivió: ser presidente. 

El PC que lo depositó en el poder tenía 33% de los votos. Cinco años después apenas 11%. Nunca se recuperó. En honor a Jorge Batlle, a esa tremenda honestidad intelectual, hay que preguntarse hasta qué punto fue responsable de esa debacle. Una pregunta difícil requiere una respuesta compleja. Hay que distinguir el derrumbe electoral del 2004 de las frustraciones posteriores. Por un lado, la pésima votación del PC en 2004 no hay que cargarla en la cuenta de Jorge Batlle. 

La devastación económica y el concomitante desastre social (desocupación, pobreza, indigencia) que terminó de hundir a los partidos tradicionales, impactó muy especialmente en el desempeño del partido de gobierno. No podía ser de otra manera. Pero ni él ni su equipo de gobierno fueron los responsables de la debacle. 

Por otro lado, me inclino a pensar que la persistencia de los problemas electorales del PC entre 2005 y 2014 sí tiene mucho que ver con Jorge Batlle y su liderazgo intelectual y político. Si esta interpretación es correcta, el PC no logra volver a crecer porque abandonó el lugar que había ocupado en el sistema de partidos por más de medio siglo. No crece, porque por adaptarse a las circunstancias, por priorizar la reforma económica reformulando drásticamente su tradición, dejó vacante el cargo de "escudo de los débiles" y guardián del papel del Estado en la economía. Caminando paso a paso por esa alfombra colorada fue que el Frente Amplio llegó al poder. 

La debacle del 2004 no fue culpa de Guillermo Stirling, su candidato a la Presidencia. Las frustraciones ulteriores no fueron responsabilidad de Pedro Bordaberry. En última instancia, el día que los colorados a instancias de Jorge Batlle se acercaron a la tradición blanca, tomando nota de los cambios en el mundo y actuando en nombre de la "ética de la responsabilidad", acaso sin saberlo hipotecaron su futuro. 

No sé qué juicio hará el manual. 

La pantalla de mi laptop se inclina en señal de respeto. 

Se fue un estadista. Queda su ejemplo.

lunes, 17 de octubre de 2016

MARTINHO DA VILA Pelo telefone



El primer samba que fuera grabado en disco, cantado por dos magníficos exponentes de la música popular brasileña.

domingo, 2 de octubre de 2016

Salvemos a Sendic

Álvaro Díez de Medina, especial para El Observador


Es muy probable que la justicia penal se expida a favor del vicepresidente Raúl Sendic en la causa que le iniciara quien insólitamente se ha convertido ya en el fiscal informal del interés público, el doctor Gustavo Salle. Al no haber Sendic ejercido profesionalmente su mítica licenciatura en genética humana, y al no encontrarse esta entre las reconocidas en el país, el magistrado probablemente encuentre razonable archivar la denuncia.

Con ella, claro, archivará al propio Raúl Sendic.
Y lo hará para bien. 

El vicepresidente ha quedado ya reducido a ser una figura justamente desacreditada: sin méritos, mendaz, insignificante. Un hombre que demostró carecer de ese mínimo fundamento de carácter en base al cual las personas dan cuenta de sus actos: al recurrir a mentiras que por su torpeza y banalidad lo sumieron en el ridículo al tiempo que injuriaban la inteligencia de sus auditorios.

Sería casi un maligno regodeo el inventariar aquí las torpezas a las que echara mano Sendic en su imposible defensa, y hacerlo distraería en realidad nuestra atención de las verdaderas lecciones que su patético tránsito por la vida pública dejan en evidencia.

La primera y más terminante es que la grotesca mezcolanza de patrañas y ofuscaciones de Sendic fue expresa, sonora y consistentemente convalidada por el presidente Tabaré Vázquez y el Plenario Nacional del Frente Amplio. 

De nada valdría decir que la niñería de pretender confundir "licencia" con "licenciatura", "curricular" con "extracurricular", o "ser" licenciado con "sentirse" uno, corresponden en realidad a la torpeza de un extraviado intelectual: al respaldar expresamente a Sendic en marzo de este año, el presidente frenteamplista y el Plenario del Frente Amplio se reconocieron vivamente en esta triste variante del amaño.

Vieron al cabo, en ella reflejada la epresión más pura de su praxis política, y se sintieron por ende, naturalmente impulsados a cohonestarla: es en suma el mismo Frente Amplio que montara la pasada semana un costoso espectáculo ministerial en La Coronilla a fin de que el presidente de la República pudiera anunciar que "este año no habrá cambios en el horario de verano".

Las triquiñuelas e insuficiencias que el caso de la falsa licenciatura dejaran en evidencia son, por lo tanto, meros especímenes del género de las que comentamos aquí semana a semana. 

De las devaluadas contorsiones numéricas del ministro de Economía. De los tropezones circenses del ministro de Relaciones Exteriores en todos los escenarios del mundo. De los mamporros de esa ministro que nada tiene que ver ni con la Educación ni con la Cultura. De las diarias promesas y fracasos que a ningún puerto van, y descansan en el fraude moral del ciudadano que las sostiene con sus ya imposibles impuestos, la pérdida de su trabajo, y la emigración de sus hijos. 

¿Y cómo puede ocultarse con la mano el que los engaños, los falsarios y la persistencia en la sombra de la mentira hayan sido expresa y sistemáticamente convalidados por el Frente Amplio en cada oportunidad que le tocara expedirse a su respecto?

¿O no vio acaso Lucía Topolansky el diploma que Sendic ahora nos dice que nunca se expidió? ¿No investigó acaso el asunto a satisfacción Ernesto Agazzi? ¿No llegó María Julia Muñoz a la conclusión de que atacar al innecesario Sendic era "un atentado a la democracia"? ¿No proclamó Tabaré Vázquez que Sendic merecía toda su confianza y tenía todo su respaldo, "punto y aparte"?

Hoy que el vicepresidente se desvanece finalmente en la sombra que siempre fuera, la tempestad de falsarios y falsedades que el oficialismo desatara sobre el país nos ha puesto en un problema del que carecíamos: el del fraude académico.

Kenia, India, Pakistán y Sudáfrica han visto sus sistemas políticos carcomidos por el comején de los defraudadores universitarios, y hoy decenas de Estados se han visto forzados a elaborar listas de entidades supuestamente académicas que son en realidad fábricas de diplomas.

Cinco políticos indios son investigados por pretender ser los profesionales que no eran. El vocero del partido de gobierno en Sudáfrica tuvo que renunciar por haber afirmado ser un graduado de la Universidad de Utrecht, a la que nunca asistiera. La embajadora de Sudáfrica en Japón debió renunciar tras descubrirse que su PhD en Relaciones Internacionales provenía de la universidad de La Salle en Luisiana, una de las tantas fábricas de diplomas que el FBI lograra desarticular. La esposa del candidato presidencial Donald Trump es acusada de ostentar una licenciatura en diseño que nunca cursara. Y podríamos seguir.

Es este nuevo peldaño de degradación ética y cívica el que hemos ahora pisado, característicamente de la mano del Frente Amplio. 

No se trata por cierto del mero riesgo de que un cachafaz cualquiera pueda fingir ser lo que no es, o pretender hacer pasar por buenas credenciales que no lo son, sino el mucho más relevante de que el régimen político que lo aupara respondiera y responda solidariamente por él, y en el entendido de que en sus huesos y más allá de las declamaciones hechas para consumo de un público considerado meramente instrumental, comparte esas prácticas y esos objetivos.

Es por ello que no resultaría en punto alguno conveniente que el vicepresidente Sendic dé, como le reclaman algunos dirigentes opositores hoy, "un paso al costado".

Tal "paso al costado" sería encerrar en la irrelevante figura de Sendic, tal como se hacía con los corderos pascuales, el peso de una culpa colectiva, renovando con ello el ciclo del crédito público: algo improbable si tenemos en cuenta que a Sendic le sucedería la única persona en el mundo que afirma haber visto sus diplomas académicos.

En este caso, por lo demás, y así como ocurriera y aún ocurre en otros, no hay tal víctima propiciatoria sino el desnudo y prístino peso de una culpa colectiva: la de esa autodenominada "fuerza política" que en un gesto de soberbia y desprecio por los fundamentos de una república de leyes y libertades, apañara sistemáticamente los extravíos de quien a ojos vistas lucía incapaz de gestionar una empresa y menos aún la más importante del país.

A ello, naturalmente, el ciudadano no podrá dejar de sumar el intento del mismo oficialismo en el sentido de pretender amañar los multimillonarios resultados negativos, de forma de presentarlos como una sorprendente bonanza: un "éxito", al decir del mismo Agazzi.

¿Y cómo calificar sino de hybris el que ese mismo partido político, dispuesto a pagar cualquier precio en trueque de la perpetuidad de un poder prebendario, pretendiera infligirle al país la injuria de elevar a la primera magistratura a otra de sus figuras sin relieve ni brújula, en este caso munido de falsos títulos?

Raúl Sendic debe pues permanecer en su actual posición. Allí nos recordará, a diario y por casi tres años más, el error moral que como país cometiéramos al encomendar la suerte pública, la de nuestras familias y amigos, a la improvisación, el grotesco y el engaño. 

Y nos interpelará en definitiva sobre la necesidad que tenemos si es que queremos sobrevivir como país digno de ser tal, de enfrentar, de una vez por todas y con honestidad, esos problemas y fabulaciones que desde hace décadas venimos meramente barriendo bajo la alfombra. 


Palabras que velan y revelan: el culebrón de un licenciado inexistente con deficiente en Semiótica y Comunicación

Caso Sendic: de peor en peor
por Gerardo Sotelo



Se ha dado a conocer un comunicado oficial de Raúl Sendic sobre el caso penal en el que está siendo investigado por presunta usurpación de título universitario (delito previsto en el Art. 167 del Código Penal) y por el cual debió declarar ante la jueza Ana de Salterain.

Al margen de los detalles del caso, sobre el que se expedirá próximamente la Justicia, el comunicado es suficientemente revelador del rumbo opaco y rocambolesco que el vicepresidente de la República -y (presumiblemente) sus asesores en comunicación- le han dado a este penoso acontecimiento. Tanto es así que hasta la autoría del comunicado resulta ambigua. Veamos algunos detalles.

Dice el comunicado que "en este marco cabe destacar que fue decisión personal del Sr. Vicepresidente de la República concurrir de manera voluntaria y ponerse así disposición de la sede judicial para todo lo que estime pertinente."

La afirmación es parcialmente cierta, pero parece redactada con la intención de confundir. La decisión de "ponerse a disposición de la Justicia" no fue voluntaria. Fue citado por la sede y no podía dejar de "ponerse a disposición" sin incurrir en desacato. Lo que hizo voluntariamente fue concurrir en persona y no declarar por escrito, a lo que tenía derecho.

Dice el comunicado que "en ese sentido en el día de la fecha y en audiencia celebrada con presencia del señor representante del ministerio público, el Señor Vicepresidente presentó declaración y aportó la documentación respaldante que acredita la realización de estudios curriculares y extracurriculares de medicina y de genética humana respectivamente en la Universidad de la Habana, de la República de Cuba. Por ende, se entendió necesario presentar personalmente ante la Jueza la documentación que acredita la efectiva realización de dichos estudios durante su residencia en la referida Ciudad."

Más allá de la mala redacción, Sendic no estaba acusado de no haber estudiado sino de usurpación de título. De su comparecencia se desprende que, estando o no incurso en la figura penal tipificada en el Art. 167, no lo tiene. Como corolario de su mendacidad, los estudios acreditados no se parecen en nada a una licenciatura.

Dice el comunicado que "desde que (Sendic) retornó al Uruguay hace ya 31 años, jamás el Señor Vicepresidente ejerció ninguna actividad referente a sus estudios realizados."

Otra vez la redacción ambigua que oculta la mitad de la verdad. Es cierto que Sendic nunca ejerció pero no hace falta hacerlo para quedar incurso en el delito previsto en el Art. 167 del Código Penal. Alcanza con "arrogarse" el título; es decir, afirmar tenerlo sin tenerlo, como efectivamente hizo.

Finalmente, el comunicado afirma que "el Señor Vicepresidente de la República no realizará ningún tipo de declaración pública como así tampoco sus asesores legales en virtud del respeto estricto que debe merecer la reserva pre sumarial de las actuaciones judiciales, quedando por lo tanto a la espera de la resolución judicial a cargo de la sede penal competente.

... y otra vez más, la redacción es engañosa. La reserva sumarial no alcanza a nadie más que a los funcionarios vinculados al caso, nunca a las partes, por lo que tanto Sendic como sus abogados están en condiciones de hacer las declaraciones que consideren oportunas. El comunicado fue redactado por "Comunicaciones del Vicepresidente de la República y Presidente de la Asamblea General, Raúl Sendic." Sin embargo, no fue difundido por el Parlamento. No es está disponible en la página web del Parlamento sino en la de la Lista 711, grupo político que lidera Sendic.

Es decepcionante que una institución de la República de tan alta jerarquía sea utilizada para la propaganda y el engaño sin que nadie crea del caso llamar a responsabilidad al implicado.

sábado, 1 de octubre de 2016

Verdades implacables que conviene admitir

Y resulta que ahora el Indec inventa pobres
Carlos M. Reymundo Roberts
LA NACION



Cristina está devastada. No puede creer que en sólo 10 meses Macri haya llevado el índice de pobreza del 5% en que ella lo dejó al 32,2%. 
Kicillof está consternado. Desde el miércoles hay 13 millones de argentinos que al enterarse de que son pobres sufren una espantosa depresión. Toda esa gente sabe que vive en condiciones lamentables, pero una cosa es que no te alcance la plata para comer y otra, muy distinta, es que lo certifique una estadística. 
Moreno, el más pícaro, sospecha que el Indec está mintiendo al revés: sobredimensiona el problema para que "el modelo" quede en la historia como una extraordinaria máquina de producción de pobres e indigentes. 
Máximo Kirchner y medio peronismo, calculadora en mano, piensan en términos electorales: 13 millones de votos.

También festejan los alemanes. Se les estaba haciendo insoportable formar parte del club de las grandes potencias y tener más pobreza que la Argentina.

Las cifras que acaba de revelar el Indec muestran una realidad angustiante, y lo peor es que no sabemos si incluyen a los nuevos pobres. ¿Estarán los Kirchner, que con su fortuna inmovilizada por la Justicia acaso no estén pudiendo parar la olla? ¿Estará la familia de Josecito López, un desaprensivo que arrojó al convento todo lo que tenía? ¿Y las monjas truchas que vivían de esas donaciones? ¿Y el Caballo Suárez, preso en Marcos Paz que seguramente perderá sus campos, sus empresas, sus yates, su espectacular casa-barco en Puerto Madryn? ¿Figurará como desposeído Carlos Daniel Tomeo acusado de ser testaferro de Aníbal Fernández, ahora que una investigación de TN reveló que 150 sociedades que se creían de él en realidad están a nombre de una desconocida jubilada de 76 años? 
El cambio de gobierno tiene su correlato económico con gente que ha quedado en la ruina. Es el caso de Walter Carbone, ex funcionario de Scioli. La caja fuerte que tenía en la estatua de un dragón en el jardín de su casa, estaba dolorosamente vacía.
Cuando el concejal kirchnerista David Cáceres, de Paraná, pidió esta semana que las FARC secuestren a Macri "y lo tengan un tiempo guardado" seguramente estaba pensando en evitar que este gobierno siga convirtiendo a la legión de nuevos ricos del modelo en nuevos pobres. Pero las FARC no le van a hacer caso porque acaban de deponer la lucha armada y firmar la paz. Por cierto, deberíamos seguir el camino de Colombia que logró ponerle punto final a una guerra de 50 años y miles de muertos. No hay brecha que no pueda ser cerrada. ¿Cuál fue la fórmula del presidente Santos y Timochenko? Diálogo, renuncia a la violencia e incorporación de las FARC al sistema democrático. Diálogo: ¿qué está esperando Macri para convocar a Cristina, que los jueces que la juzgan digan que es culpable? Renuncia a la violencia: es hora de que en los actos del Frente Comodoro Py las principales figuras dejen de ser D'Elía y Esteche. Incorporación al sistema: soy optimista y creo que en algún momento al kirchnerismo le va a interesar sumarse a la vida democrática.
Odio ponerme de ejemplo, pero esta semana me invitaron a Intratables y fui de lo más cordial y generoso con Diego Brancatelli que está en las antípodas de mi pensamiento político. El desafío de estos tiempos es la reconciliación. Luis Juez, embajador en Ecuador, puso el grito en el cielo por la condecoración que anteayer recibió Cristina de la Asamblea Nacional de ese país. Debería haber sido más diplomático y escuchar los argumentos que dio la presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, al fundamentar el premio. Dijo (y qué oportuno que lo haya hecho días antes de que se conocieran las cifras del Indec) que durante los gobiernos de Néstor y Cristina salieron de la pobreza "9000 millones de personas". Por si quedaba alguna duda, repitió dos veces lo de los 9000 millones. Ese número supera la población mundial, lo que habla a juicio de esta señora, de que el modelo fue replicado con singular éxito en toda la faz de la Tierra y en las galaxias circundantes. Explicó que también se distinguía a la ex presidenta por su "ética" y "transparencia", y que hoy disfruta de "una intención de voto del 50%". Rivadeneira y las matemáticas, un solo corazón. 
El columnista ecuatoriano José Hidalgo Pallares escribió que hay que tomarse en serio el premio de una Asamblea Nacional que tiempo atrás condenó la muerte del Che Guevara porque "fue asesinado estando vivo".
Paz, diálogo, reconciliación. No hay otra salida. 
Hillary y Trump -la bella y la bestia- se saludaron amablemente antes del debate, después se mataron y finalmente volvieron a saludarse y sonreír. 
Lo mismo Scioli: le pega a Macri, después calla, después le pega, después calla. No es que siempre le pega. No sangra por la herida. Lo mismo Lilita: sucesivamente intercala palos para el Gobierno (su gobierno) y palos para Cristina y sus secuaces. Súper equitativa. 
Me gustaría que en la política argentina haya más gestos, más abrazos. Kicillof con Nelson Castro. Milani con Stiuso. El Papa con Massa. Patricia Bullrich con Gómez Centurión. Aníbal con la verdad. Hebe con la vida. Moreno con el nuevo Indec. El país con los inversores.

Y me gustaría también que la pobreza deje de abrazar a tantos argentinos.

Aportes intangibles del caso Sendic

Raúl Fernando Sendic voló rápido y alto en la última década hasta caer envuelto en llamas, como Ícaro, cuando la petrolera estatal ANCAP que presidió quedó desnuda y al borde de la quiebra. Para colmo, el 24 de febrero de este año, El Observador informó que no poseía título universitario alguno, como admitió esta semana ante la Justicia.


Más que la exhibición vanidosa e infantil de un título de licenciado que no existe -lo que además ahora parece una epidemia en estas tierras transidas de telenovelas- el caso preocupa por la defensa cerrada que de Sendic hizo un Plenario Nacional del Frente Amplio con tendencias autistas; tanto como el ataque sañudo y digno de mejor causa que realiza la oposición.

Raúl Sendic, quien es vicepresidente de la República y como tal preside la Cámara de Senadores y la Asamblea General, debió haber admitido de inmediato sus errores e irse para su casa. Hubiera sido un gesto tan magnífico en un país donde nadie renuncia a nada, que se lo pondría como ejemplo durante generaciones. Pero prefirió una defensa cerrada cual marido infiel, siempre combatiendo en fuga hasta la derrota y el descrédito más completos.

Esa tozudez mitómana encaja con una concepción cínica de la política que Lenin habría aplaudido, pero que es ajena por completo a lo que la mayoría de los uruguayos espera de sus dirigentes. También hace dudar de todo lo que dijo antes y de lo que dice ahora. 

Pero el asunto del título, siendo importante y diciendo algunas cosas sobre quien lo esgrimió, es infinitamente menos trascendente que sus responsabilidades al frente de la mayor empresa del país por su facturación.

En los últimos años la petrolera estatal ANCAP, cuyo directorio Sendic integró entre 2005 y 2013, jamás cumplió sus propios planes que siempre resultaron mucho más caros y lentos. Montó una subsidiaria, ALUR, que le vende etanol por un precio absurdo y que jamás podrá devolver la inversión inicial. Tal vez pueda aceptarse que es una forma de subsidio a Bella Unión y zonas aledañas. Pero no se discutió si no hay subsidios socialmente más rentables y capaces de tornarse económicamente viables en el mediano plazo como ocurrió décadas atrás con la forestación o la industria láctea, dos sectores que ahora están en la vanguardia exportadora. 

Se invirtieron enormes sumas para la producción de cemento pórtland, con el que ANCAP no gana dinero desde 1999. Cementos Artigas -la fábrica privada que está enfrente a su planta en Minas, del otro lado de ruta 8- produce la misma cantidad con 60% menos personal y gana dinero año tras año. (Es altamente probable que hasta los futbolistas Diego Godín y Diego Lugano que compraron una fábrica de cemento sin terminar, produzcan pórtland de manera más eficiente que ANCAP)

Y así cada cosa. Al fin el gobierno –la sociedad uruguaya toda– concurrió con un plan de rescate de US$ 870 millones, a costa de otras urgencias, además de un sobreprecio en los combustibles.

Puede decirse en defensa de Sendic que siguió la tónica general del manejo de las empresas públicas desde que se crearon, incluida la administración de José Mujica que se caracterizó por el desorden, las improvisaciones, los grandes planes fallidos y los déficits sistemáticos que pagarían otros. 

Sendic no tenía por qué conocer el negocio petrolero, de refinerías o de distribución de combustibles aunque hubiera sido preferible; ni tenía por qué conocer de gestión de grandes fábricas, aunque ayudase. Ya se sabe que las empresas públicas son conducidas por corporaciones de gerentes que sobreviven a los gobiernos. Y era improbable que se guiara por criterios de eficiencia cuando ANCAP es monopólica y puede transferir sus disparates al precio final del combustible, que los uruguayos están obligados a pagar. Pero Sendic sí tenía liderazgo político, y se sirvió de la visibilidad que le dio el cargo, por lo que debió asumir responsabilidades cuando las cosas salieron mal.

Si las desdichas de Sendic permiten abrir un debate sobre los problemas de gestión y transparencia del Estado uruguayo (que no son de hoy sino de siempre: ¿recuerdan por ejemplo los negocios de ANCAP en Argentina durante la era Ache?), él habrá rendido un gran servicio al país aunque sea involuntario.

Un sector acrítico de la izquierda tiende a negarlo todo y atribuye los problemas de gestión en ANCAP y en otros sitios a una campaña de "la derecha". Pero las campañas de la extrema derecha o de la extrema izquierda -viejos conspiradores paranoicos- solo son exitosas cuando tienen una base real. Y si la izquierda o un sector importante dentro de ella solo sabe negar la realidad, entonces tarde o temprano se irá a pique con sus lastres y sus mitos 

Miguel Arregui, para El Observador

Nuntio vobis gaudium: non habemus papam!

Amanecí hoy con un grave problema existencial: Francisco I no vendrá a Argentina -ni a Uruguay, por lógica- ni en  lo que resta de 2016 ni en 2017. ¿Causas? Agenda llena.



Confieso -y quienes me conocen saben que de católico yo nada, aunque admire a Jesús como referente religioso y a la iglesia como depositaria de tesoros (linguístico, aquictectónico, filosófico, ritual más o menos adaptado, etc.) - que alguna vez me cayó simpático don Jorge Bergoglio. 

Ya no más. Me resulta un señor poco paternal hacia la discrepancia y un atizador de conflictos en Argentina, su país de origen, por lo que mi simpatía se disolvió como el rocío de la mañana, para emplear una metáfora bíblica.

Lo lamento por su grey, a la que como pastor debiera amparar sin inmiscuirse en temas que poco son de su misión, aunque reconozco que desde su comienzo como tal la iglesia olvidó la sentencia del Maestro de "dad al César lo que pertenece al César, y a Dios lo que es de Dios", pasando a sumarse al imperialismo más brutal ya que no solo intenta su hegemonía en el mundo, sino que también decide quién puede o debe ir al cielo y quién al infierno.

Por lo pronto, quizá mi angustia ante su falta de consideración me impida dormir la siesta. También considero que este pequeño estado en el que nací, vivo y moriré no puede darse el lujo en estos momentos de gastar millonadas en recibimientos apoteósicos cuando tenemos tantos problemas acuciantes, como lo es por ejemplo, llegar a fin de mes. Seguramente quienes tienen algún conchabito político puedan viajar a él y recibir su sonrisa amplia cuando son zurditos o su carantoña de ofuscatio maxima cuando representan -para su santidad- ese imperio expoliador y abusivo del que él y todos somos parte.

Quindi, arrivederla, santità. Seguiremos como hasta ahora, cumpliendo nuestras ocho o diez horitas diarias para ganarnos el pan esperando que el domingo se nos dé la buena de poner unas chuletas al asador.